El 21 de febrero se celebra el Diabetes Day. El calendario se tiñe de azul, pero nuestra comunidad brilla con luz propia todos los días del año.
Será un día dedicado a la convivencia y a fortalecer los lazos de nuestra gran familia azul.
Este encuentro ofrece una oportunidad maravillosa para compartir experiencias, disfrutar del apoyo mutuo y seguir aprendiendo juntos sobre los avances que mejoran nuestra calidad de vida. Córdoba se llena de energía y esperanza para celebrar la unión de grandes y pequeños en este camino compartido.
¡Será un placer veros allí y celebrar todo lo que somos capaces de lograr juntos!
Queremos conseguir que este sea un espacio dedicado a los verdaderos protagonistas: los niños y niñas que, cargados con una sonrisa y fuerza, nos enseñan el verdadero significado de la resiliencia.
La Diabetes Tipo 1 en pequeños
La Diabetes Tipo 1 ocurre cuando el cuerpo deja de producir suficiente cantidad de insulina, una hormona natural que el propio cuerpo produce. Esta hormona permite que la glucosa procedente de los alimentos que llega al torrente sanguíneo se convierta en energía para el cuerpo.
Detectar los síntomas a tiempo es de vital importancia para empezar a adaptar a los pequeños a su nueva condición. Entre estos síntomas se encuentran:
- Aumento de la sed.
- Hambre, a veces extrema, asociada con la pérdida de peso.
- Fatiga o sensación de cansancio.
- Dolor de cabeza.
- Irritabilidad o comportamiento inusual.
- Visión borrosa, aunque no es un síntoma común, pero puede ocurrir si el nivel de azúcar es muy alto.
Muchas veces los niños no comprenden los cambios por los que pasan sus cuerpos, por eso es muy importante acompañarlos en cada paso con paciencia y amor.
Celebramos la capacidad de adaptación
Cuando se habla sobre como cambia la vida de las personas que viven con diabetes a menudo se hace a través de cifras y números, cuando la realidad es que deberíamos estar hablando de la fortaleza de los pequeños.
La infancia con Diabetes Tipo 1 es un camino de aprendizaje, tanto para los niños como para los padres. Pero nos atrevemos a afirmar que nuestros hijos desarrollan unas habilidades extraordinarias que queremos celebrar:
- Conciencia corporal: Aprenden a escuchar a su cuerpo desde muy temprana edad. Damos muchas cosas por hecho y sin embargo los pequeños son capaces de identificar lo que les ocurre y actuar en consecuencia.
- Responsabilidad: Asumen tareas de autocuidado con una madurez admirable, ¡Especialmente si se trata de ayudar a sus hermanos y hermanas!
- Matemáticas aplicadas: ¡Son expertos calculando carbohidratos y ratios en tiempo real!
Cada sensor, cada bomba de insulina y cada decisión tomada es un testimonio de su deseo de vivir plenamente, jugar, soñar y alcanzar cualquier meta que se propongan.
El importante papel de las familias
Detrás de cada niño con DT1, existe un equipo formidable. Padres, madres, abuelos y hermanos que actúan como un apoyo indispensable impulsado por el amor incondicional.
Todo ese esfuerzo merece también tener un reconocimiento. La dedicación constante para ayudar a los pequeños a entender la situación en la que se encuentra, las noches en vilo cuidando sueños y las búsquedas de formas de hacer que los pequeños se sientan cómodos son dignos de admiración.
Gracias a vuestro apoyo, la diabetes deja de ser una carga para convertirse en una compañera de viaje, un aspecto más de una vida llena de posibilidades.
Mirando hacia un futuro brillante
La ciencia y la tecnología avanzan a pasos agigantados. Hoy celebramos también el progreso:
- Sistemas de asa cerrada que ofrecen más libertad.
- Insulinas más estables y rápidas.
- Una comunidad global conectada que comparte conocimientos y apoyo al instante.
Estamos en el mejor momento de la historia para gestionar esta condición. Las herramientas actuales permiten que el foco permanezca donde debe estar: en disfrutar de la infancia, en los juegos del recreo y en los sueños por cumplir.
Un mensaje de unión
Recordemos que somos una marea azul fuerte y unida. Sigamos educando al mundo sobre la diferencia entre tipos de diabetes, normalizando el uso de dispositivos visibles y, sobre todo, sigamos celebrando la vida.