Hace algo más de cinco años, comencé mi relación con la diabetes de manera directa a través del debut de mi hijo Alejandro, cuando acababa de cumplir seis años. Desde ese momento mi mayor inquietud ha sido aprender sobre todos los ámbitos que rodean a esta patología. Raciones, tratamiento, deporte… y parte esencial de ese aprendizaje pasa por el contacto con otras personas que viven lo mismo que tú, como paciente o como familiar.
Siempre tuve claro que quería hacer cosas para ayudar en diabetes y al mismo tiempo que me ayudasen a mí, como madre a seguir formándose para el mejor manejo de la diabetes de Alejandro.
Tuve la suerte de encontrar un grupo de personas que creyeron en la idea de que, crear una asociación es una forma importante de unir conocimientos, experiencias, de dar visibilidad, de normalizar, de hablar todos el mismo lenguaje y ser entendidos, una forma de empoderarnos como pacientes y poder actuar.
La vida con diabetes no es fácil, es un camino que debemos recorrer y que tiene obstáculos que no se pueden evitar, pero juntos es más fácil decidir cómo superarlos, cómo llegar a nuestras metas.
La información ayuda al buen control, y el buen control ayuda a que el camino sea más sencillo.
El saber que hay más personas en tu misma situación normaliza tus rutinas, y puedes comprobar que la diabetes no es impedimento para nada en la vida, solo te roba momentos, momentos en los que debes parar, para reaccionar y poder seguir adelante.
Para mí ADICOR significa ALEJANDRO, todos los “alejandros” que conviven cada día con diabetes y para todos ellos tenemos nuestras puertas abiertas.